PALM HOUSE
Casa unifamiliar en Elche





La Sombra y el Paisaje
La casa se proyecta en uno de los entornos paisajísticos más singulares del Mediterráneo: la tierra de palmeras de la Vega Baixa. El clima exigente, marcado por la intensa radiación solar, convierte la sombra y la protección térmica en el eje conceptual en torno al cual se articula toda la arquitectura. Más que una simple vivienda, la casa nace de la voluntad de establecer un vínculo directo con el paisaje, ofreciendo un refugio sin aislarse.
El proyecto se materializa en una gran cubierta horizontal que actúa como un generoso y estructurante porche. Esta amplia planta baja abierta se convierte en el verdadero corazón de la casa: un espacio intermedio que acoge y expande la vida doméstica y matiza su relación con el exterior. El edificio se plantea como una gran estructura porticada, en la que se intercalan de forma ordenada las pastillas de programa cerrado, con grandes carpinterías que se repliegan para abrirse al porche y romper el límite entre interior y exterior. Esta geometría simple pero permeable enmarca las vistas y hace que el palmeral entre visualmente en su interior.
La organización funcional se resuelve con claridad. La parte posterior de la casa se estructura con unos núcleos rígidos y opacos que alojan los servicios y comunicaciones, y que actúan como gradiente de privacidad respecto al acceso a la parcela. Los espacios de estar se abren hacia el otro lado, y son elementos ligeros, cerrados con grandes superficies de cristal corredero, siempre protegidos por la sombra del porche. En la planta primera se eleva un volumen más contenido, dedicado a las habitaciones, que gana privacidad y despega para capturar las vistas panorámicas sobre el horizonte.
En cuanto a la materialidad, el proyecto busca un arraigo máximo en el entorno. La construcción es de carácter masivo, ejecutada por tongadas con un hormigón con árido extraído del mismo sitio, que caracteriza tanto el interior como el exterior. Esto confiere a la paleta de colores tonos terrosos y cálidos que conectan el edificio con la tierra. Los materiales son nobles y honestos, por lo que la experiencia del espacio queda íntegramente vinculada con la experiencia del sitio.
El resultado es una arquitectura robusta y honesta, pero visualmente permeable, que encuentra en la sombra y la obertura su equilibrio para disfrutar del paisaje de Elche.
Elche, 2025-En proceso
Cliente privado
Fotografía de ANVAR
PALM HOUSE
Casa unifamiliar en Elche





La Sombra y el Paisaje
La casa se proyecta en uno de los entornos paisajísticos más singulares del Mediterráneo: la tierra de palmeras de la Vega Baixa. El clima exigente, marcado por la intensa radiación solar, convierte la sombra y la protección térmica en el eje conceptual en torno al cual se articula toda la arquitectura. Más que una simple vivienda, la casa nace de la voluntad de establecer un vínculo directo con el paisaje, ofreciendo un refugio sin aislarse.
El proyecto se materializa en una gran cubierta horizontal que actúa como un generoso y estructurante porche. Esta amplia planta baja abierta se convierte en el verdadero corazón de la casa: un espacio intermedio que acoge y expande la vida doméstica y matiza su relación con el exterior. El edificio se plantea como una gran estructura porticada, en la que se intercalan de forma ordenada las pastillas de programa cerrado, con grandes carpinterías que se repliegan para abrirse al porche y romper el límite entre interior y exterior. Esta geometría simple pero permeable enmarca las vistas y hace que el palmeral entre visualmente en su interior.
La organización funcional se resuelve con claridad. La parte posterior de la casa se estructura con unos núcleos rígidos y opacos que alojan los servicios y comunicaciones, y que actúan como gradiente de privacidad respecto al acceso a la parcela. Los espacios de estar se abren hacia el otro lado, y son elementos ligeros, cerrados con grandes superficies de cristal corredero, siempre protegidos por la sombra del porche. En la planta primera se eleva un volumen más contenido, dedicado a las habitaciones, que gana privacidad y despega para capturar las vistas panorámicas sobre el horizonte.
En cuanto a la materialidad, el proyecto busca un arraigo máximo en el entorno. La construcción es de carácter masivo, ejecutada por tongadas con un hormigón con árido extraído del mismo sitio, que caracteriza tanto el interior como el exterior. Esto confiere a la paleta de colores tonos terrosos y cálidos que conectan el edificio con la tierra. Los materiales son nobles y honestos, por lo que la experiencia del espacio queda íntegramente vinculada con la experiencia del sitio.
El resultado es una arquitectura robusta y honesta, pero visualmente permeable, que encuentra en la sombra y la obertura su equilibrio para disfrutar del paisaje de Elche.
Elche, 2025-En proceso
Cliente privado
Photography: ANVAR
PROYECTOS









































