O-MAKASE
Reforma interior de un local comercial en Barcelona









La intervención consiste en la reforma integral de un local de dimensiones muy reducidas para convertirlo en un establecimiento take-away especializado en comida japonesa. El proyecto pone el énfasis en la cuidadosa selección de materiales y en un trabajo de detalle que dignifica un espacio mínimo, convirtiéndolo en un lugar funcional, limpio y coherente con la estética propia de la gastronomía japonesa.
La propuesta parte del derribo de los tabiques existentes para regularizar la geometría interior y mejorar su percepción espacial. El área de acceso está vacía al máximo para generar una nueva barra de venta: una pieza de piedra con un corte definido y preciso que se convierte en el elemento central del espacio público. Esta operación permite obtener una clara lectura del local y una relación directa entre calle, clientes y preparación de los alimentos.
El obrador se independiza de la zona de venta mediante un nuevo cierre terminado con chapa de acero inoxidable. Una nueva apertura y pasaplatos mantiene el contacto visual entre cocinero y cliente, reforzando la idea de transparencia en el proceso culinario. En el espacio posterior, la cocina se reorganiza y equipan los nuevos muebles y acabados también en acero inoxidable, optimizando higiene, durabilidad y funcionalidad.
Se dignifica así el espacio interior, que gana luz, eficiencia y relación visual directa con el exterior.
En la fachada se construye un nuevo cerramiento de vidrio y acero inoxidable, siempre utilizando materiales crudos y nobles que definen un local pulcro, honesto y contemporáneo. El objetivo es transmitir sencillez y precisión, poniendo en valor la calidad del producto y el cuidado en su elaboración.
Barcelona, 2024. Unbuilt
Cliente privado
Fotografía de ANVAR
O-MAKASE
Reforma interior de un local comercial en Barcelona









La intervención consiste en la reforma integral de un local de dimensiones muy reducidas para convertirlo en un establecimiento take-away especializado en comida japonesa. El proyecto pone el énfasis en la cuidadosa selección de materiales y en un trabajo de detalle que dignifica un espacio mínimo, convirtiéndolo en un lugar funcional, limpio y coherente con la estética propia de la gastronomía japonesa.
La propuesta parte del derribo de los tabiques existentes para regularizar la geometría interior y mejorar su percepción espacial. El área de acceso está vacía al máximo para generar una nueva barra de venta: una pieza de piedra con un corte definido y preciso que se convierte en el elemento central del espacio público. Esta operación permite obtener una clara lectura del local y una relación directa entre calle, clientes y preparación de los alimentos.
El obrador se independiza de la zona de venta mediante un nuevo cierre terminado con chapa de acero inoxidable. Una nueva apertura y pasaplatos mantiene el contacto visual entre cocinero y cliente, reforzando la idea de transparencia en el proceso culinario. En el espacio posterior, la cocina se reorganiza y equipan los nuevos muebles y acabados también en acero inoxidable, optimizando higiene, durabilidad y funcionalidad.
Se dignifica así el espacio interior, que gana luz, eficiencia y relación visual directa con el exterior.
En la fachada se construye un nuevo cerramiento de vidrio y acero inoxidable, siempre utilizando materiales crudos y nobles que definen un local pulcro, honesto y contemporáneo. El objetivo es transmitir sencillez y precisión, poniendo en valor la calidad del producto y el cuidado en su elaboración.
Barcelona, 2024. Unbuilt
Cliente privado
Photography: ANVAR
PROYECTOS









































