METABÒLIC CAMPUS
El nuevo edificio de la ETSEIB






El proyecto se integra en el Campus Sur, en el límite de la Avenida Diagonal, proponiendo un edificio poroso y flexible que evita el mimetismo y sugiere un modelo de “campus metabolista”, donde edificio y campus se fusionan. La planta baja se abre al espacio público, garantizando la continuidad con la plaza y los accesos, a la vez que genera espacios intermedios bioclimáticos de alta calidad que fomentan la interacción y la transparencia.
El diseño prioriza al usuario, ofreciendo espacios versátiles, modulares y adaptables con circulación peatonal, ventilación cruzada, iluminación natural y confort climático. Se eliminan los pasillos cerrados en favor de terrazas elevadas y zonas comunes que pueden albergar diversos usos temporales.
Tipológicamente, el edificio responde a las nuevas metodologías pedagógicas con amplios espacios de trabajo colaborativo, salas de reuniones distribuidas y aulas de diferentes tamaños, habilitadas mediante tabiques modulares ligeros. Los usos docentes y administrativos están claramente separados, mientras que los programas de laboratorio se integran tanto en las plantas superiores como en el sótano.
A nivel constructivo, el proyecto reutiliza los sótanos y cimentaciones existentes, empleando una estructura mixta industrializada con columnas de acero, losas de madera y elementos prefabricados de montaje en seco. La envolvente es un muro cortina con protección solar, combinado con cubiertas accesibles y zonas verdes. Se priorizan los sistemas desmontables y los materiales reutilizables, lo que reduce los residuos y facilita el mantenimiento.
La sostenibilidad se logra mediante estrategias pasivas que minimizan la demanda energética, apoyadas por la producción fotovoltaica y aerotérmica, lo que da como resultado un edificio nZEB. Se logra una reducción del 53% en la huella de carbono en comparación con un edificio de referencia (10.800 tCO2e evitadas). Con el 97% de los materiales de origen local, el proyecto posiciona el edificio como un banco de materiales, promoviendo la circularidad y la viabilidad ambiental y económica a largo plazo.
METABÒLIC CAMPUS
El nuevo edificio de la ETSEIB






El proyecto se integra en el Campus Sur, en el límite de la Avenida Diagonal, proponiendo un edificio poroso y flexible que evita el mimetismo y sugiere un modelo de “campus metabolista”, donde edificio y campus se fusionan. La planta baja se abre al espacio público, garantizando la continuidad con la plaza y los accesos, a la vez que genera espacios intermedios bioclimáticos de alta calidad que fomentan la interacción y la transparencia.
El diseño prioriza al usuario, ofreciendo espacios versátiles, modulares y adaptables con circulación peatonal, ventilación cruzada, iluminación natural y confort climático. Se eliminan los pasillos cerrados en favor de terrazas elevadas y zonas comunes que pueden albergar diversos usos temporales.
Tipológicamente, el edificio responde a las nuevas metodologías pedagógicas con amplios espacios de trabajo colaborativo, salas de reuniones distribuidas y aulas de diferentes tamaños, habilitadas mediante tabiques modulares ligeros. Los usos docentes y administrativos están claramente separados, mientras que los programas de laboratorio se integran tanto en las plantas superiores como en el sótano.
A nivel constructivo, el proyecto reutiliza los sótanos y cimentaciones existentes, empleando una estructura mixta industrializada con columnas de acero, losas de madera y elementos prefabricados de montaje en seco. La envolvente es un muro cortina con protección solar, combinado con cubiertas accesibles y zonas verdes. Se priorizan los sistemas desmontables y los materiales reutilizables, lo que reduce los residuos y facilita el mantenimiento.
La sostenibilidad se logra mediante estrategias pasivas que minimizan la demanda energética, apoyadas por la producción fotovoltaica y aerotérmica, lo que da como resultado un edificio nZEB. Se logra una reducción del 53% en la huella de carbono en comparación con un edificio de referencia (10.800 tCO2e evitadas). Con el 97% de los materiales de origen local, el proyecto posiciona el edificio como un banco de materiales, promoviendo la circularidad y la viabilidad ambiental y económica a largo plazo.
PROYECTOS









































