SALA RIO CINCA
Centro de Interpretación del Olivar en el Zaidín















Saidí es tierra de olivos y olivares. En este paisaje profundamente vinculado al cultivo y cultura del aceite, el proyecto propone la recuperación de una antigua nave-almacén para transformarla en un centro de interpretación: un espacio expositivo y una sala polivalente adaptable a diversos usos.
La intervención parte de una operación esencial: vaciar la nave para devolverle su condición de espacio unitario. Se eliminan compartimentaciones y añadidos, conservando sólo la estructura y la envolvente para liberar un gran vacío continuo. Se adosa un pequeño volumen autónomo de acceso que concentra los usos cerrados (lavabos y control), permitiendo que el resto del espacio permanezca flexible.
El edificio se concibe para funcionar de forma pasiva el máximo tiempo posible. La mejora energética se basa en el refuerzo del aislamiento térmico y acústico de las paredes y cubierta, terminadas en blanco. Se crea un sistema de ventilación natural controlada mediante aberturas motorizadas que regulan la ventilación cruzada, reduciendo la dependencia de sistemas activos y favoreciendo el uso sostenible.
En paralelo, se trabaja selectivamente sobre los huecos para reducir el ruido visual y ordenar la fachada, dirigiendo la mirada y reforzando la relación interior-exterior.
El diseño interior se define por la contención y el contraste: el suelo se resuelve con un pavimento continuo negro que ancla el espacio. Hasta 1,80 m, el perímetro se reviste con un panelado de madera tintada de negro, construyendo una base densa y oscura.
Sobre el espacio principal, un plano horizontal continuo de policarbonato recorre la nave. Éste funciona como un techo uniforme, detrás del cual se oculta la iluminación. La luz, difusa y homogénea, transforma el interior en una caja de luz serena.
En el exterior, se elimina el rebote para hacer visible el aparato original. Todo el conjunto se pinta de blanco de forma que se dessignifica de materialidad, pero todas las capas históricas se pueden leer a través de las variaciones de geometría de los distintos aparatos y parches. El mobiliario expositivo se diseña como piezas móviles que estructuran sin fijar el espacio, pudiendo desplazarse para liberar la sala.
La arquitectura se entiende como fondo silencioso, donde la luz, la proporción y el aire construyen una atmósfera serena y atemporal.
Zaidín, 2024-En proceso
Ayuntamiento de Zaidín
Fotografía de ANVAR
SALA RIO CINCA
Centro de Interpretación del Olivar en el Zaidín















Saidí es tierra de olivos y olivares. En este paisaje profundamente vinculado al cultivo y cultura del aceite, el proyecto propone la recuperación de una antigua nave-almacén para transformarla en un centro de interpretación: un espacio expositivo y una sala polivalente adaptable a diversos usos.
La intervención parte de una operación esencial: vaciar la nave para devolverle su condición de espacio unitario. Se eliminan compartimentaciones y añadidos, conservando sólo la estructura y la envolvente para liberar un gran vacío continuo. Se adosa un pequeño volumen autónomo de acceso que concentra los usos cerrados (lavabos y control), permitiendo que el resto del espacio permanezca flexible.
El edificio se concibe para funcionar de forma pasiva el máximo tiempo posible. La mejora energética se basa en el refuerzo del aislamiento térmico y acústico de las paredes y cubierta, terminadas en blanco. Se crea un sistema de ventilación natural controlada mediante aberturas motorizadas que regulan la ventilación cruzada, reduciendo la dependencia de sistemas activos y favoreciendo el uso sostenible.
En paralelo, se trabaja selectivamente sobre los huecos para reducir el ruido visual y ordenar la fachada, dirigiendo la mirada y reforzando la relación interior-exterior.
El diseño interior se define por la contención y el contraste: el suelo se resuelve con un pavimento continuo negro que ancla el espacio. Hasta 1,80 m, el perímetro se reviste con un panelado de madera tintada de negro, construyendo una base densa y oscura.
Sobre el espacio principal, un plano horizontal continuo de policarbonato recorre la nave. Éste funciona como un techo uniforme, detrás del cual se oculta la iluminación. La luz, difusa y homogénea, transforma el interior en una caja de luz serena.
En el exterior, se elimina el rebote para hacer visible el aparato original. Todo el conjunto se pinta de blanco de forma que se dessignifica de materialidad, pero todas las capas históricas se pueden leer a través de las variaciones de geometría de los distintos aparatos y parches. El mobiliario expositivo se diseña como piezas móviles que estructuran sin fijar el espacio, pudiendo desplazarse para liberar la sala.
La arquitectura se entiende como fondo silencioso, donde la luz, la proporción y el aire construyen una atmósfera serena y atemporal.
Zaidín, 2024-En proceso
Ayuntamiento de Zaidín
Photography: ANVAR
PROYECTOS









































